Toda imagen fotográfica es siempre un “registro obtenido” a partir del “proceso de creación” del fotógrafo, un “binomio indivisible” que se establece por la relación “registro/creación”, una relación que está en el origen mismo de la fotografía. A lo largo de ese proceso, la imagen es elaborada, construida técnica, cultural, estética e ideológicamente. Se trata de un sistema que debe ser desmontado para que comprendamos cómo se da esa elaboración, cómo sus elementos constituyentes se articulan. Para tal propuesta, debemos percibir la complejidad epistemológica de la imagen fotográfica como representación
y documento visual.